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San Antonio presentando la Custodia con el Santísimo delante de una mula que le hace reverencia |
Aprovecho este artículo para matar dos pájaros de un tiro,
primero confesar un pecado que debo desde hace mucho jajaja y el segundo dar
esperanza y una oración muy eficaz a todos aquellos que están entrando a su
último periodo académico y necesitan toda la ayuda celestial posible para
cerrar bien el año.
Como lo oyen, pongo a su disposición la oración por excelencia
de todo estudiante en dificultades; Que nadie sienta que no es capaz de brillar
por ser burro, la oración plasma todos aquellos momentos en que Dios se ha
valido de nuestros humildes burritos como instrumento para grandes misiones. Sin
embargo al mismo tiempo es necesario narrar cómo surgió la dichosa oración.
Todo sucedió un día del último periodo de exámenes cuando
estudiaba en Roma, llegué temprano para el examen (tengo la regla personal de
nunca estudiar de noche ni el mismo día del examen) y al modo de siempre
llegaba cantando “que estudien lo burros” jajaja. Al pasar vi a un compañero de
los Legionarios de Cristo pegado al libro de apuntes con una cara de angustia y
desesperación tal que me conmovió y le dije —hermano ¿está preocupado por la prueba verdad?—, —si hermano— me contestó, yo dije (por cortesía)
—¿quiere que haga una oración por usted?—
con una humildad y sencillez que aún me dan ejemplo y que hicieron imposible
que me negara dijo —¿de verdad haría eso
por mí?— la esperanza con que me lo dijo me hizo recordar que en verdad no tenía
ninguna oración en mente, y que un simple “Dios te ayudará” no bastaría,
agradezco a Dios que en ese momento me iluminó con la idea de evocar todos los
momentos en que los burros han jugado un papel importante en la historia de la
salvación y con esa idea en mente dije al hermano —junte las manos— e imponiendo las manos sobre el comencé:
(nota: adjunto los pasajes bíblicos para lo que duden de la ortodoxia y
lo bíblico de la oración)
¡Oh Yahvé todopoderoso! Que nos
perdonaste cuando Caín nos usó para manchar la tierra con la sangre de su
hermano, el justo Abel. (Gn. 4)
¡Tú! Que cuando estuvimos perdidos enviaste
a Saúl, el futuro rey de Israel, en nuestro auxilio (1 Sam. 9) y que por medio
nuestro permitiste a Sansón derrotar a mil filisteos (Jc. 15)
¡Tú! Que quisiste que te acompañáramos
en tu nacimiento como hombre y en tu entrada como rey a Jerusalén (Lc. 2; Mt.
21)
¡Tú que abriste los labios de la burra
de Balam! (Num 26), abre la mente de este pobre burro tuyo en la hora oscura
del examen. Amen.
Terminé
la oración y yo esperaba que el pobre chamaco se enojara y me agarrara a golpes
pero para mi sorpresa levantó el cabeza bien conmovido y me dijo —hermano ¡gracias! Está bien bonita la
oración— y me abrazó (yo no tenía cara para decirle mi intención original
que era hacerle una broma) y me hizo la pregunta que echó sal a la llaga —¿hermano, donde leyó esa oración?—, —la acabo de inventar para usted hermano—
conteste, la cara de alegría y de “inventaron una oración para mi solito” me hicieron
(aquí confieso el pecado jajaja) sentir vergüenza de haber querido bromear con
Él. Es una de las mejores cachetadas con guante blanco que Dios me ha dado en
toda mi vida (y surgió además una oración muy buena de ella jejeje)
Finalmente
me dijo —¿hermano me podría hacer otro
favor?— (como negarme después de lo que hice), —claro hermano, lo que desee— conteste, —¿puede hacerla por aquel hermano también?— tuve que decir que sí. Para
no alargarme más terminaron haciéndome hacer la oración 4 veces, la última ante
un grupo ya nutrido de compañeros de seminario que sufrían de la misma
dificultad delante de un examen y el broche de oro es que alguien me la pidió
por escrito (después supe que era para el decano de la universidad jajajaja)
La
oración del burro ha resultado ser eficaz todas las veces que la he utilizado
en algún necesitado en apuros, podría en otra ocasión, contar como sacó de
apuros a una estudiante de derecho del ejido nuevo león y desde entonces, como agradecimiento
por el milagro recibido, un burrito de yeso adorna la imagen del a virgen en la
capilla.
Por
lo tanto todos los que estén en la misma situación delante de sus exámenes o
tengan conocidos en tal situación siéntanse en total libertad de hacer la
oración, de distribuirla y recomendarla al que pudiera serles útil jajaja,
hasta pronto, ¡Iesu Lux Asinorum! ¡Ora Pro
Nobis!†
P.d.
La aprobación del obispo para la oración está en proceso