En
cuantas ocasiones se nos ha dicho o hemos visto en la televisión que nuestro
país está sólido económicamente, que las cifras de seguridad, de educación muestran
aumento; pero al contemplar la realidad fuera de la pantalla vemos algo distinto. La
billetera cada vez más chica, la seguridad cada vez más frágil, la educación
cada vez más fallida. A quien le creemos, ¿a la publicidad, a los especialistas
o a nuestros ojos?
Explicaré,
no es exactamente que los medios o los que toman las decisiones a cualquier
nivel de gobierno “nos mientan”. Que los números mejoren, pero las cosas sigan
igual o peor se debe a que las medidas tomadas son “soluciones de escritorio”
que maquillan números pero no cambian realidades.
Doy
dos casos donde esto se manifiesta claramente:





